Todo huésped alojado se comunica al Ministerio del Interior, sin excepción de edad. Lo que cambia con un menor no es si hay que comunicarlo, sino qué datos se piden y quién los aporta.
Qué se pide de un menor
- Fecha de nacimiento: obligatoria, igual que en un adulto.
- Documento de identidad: no es obligatorio. El sistema no lo exige para menores de edad.
- Relación de parentesco: en su lugar, se comunica qué relación tiene con el adulto responsable que lo acompaña (hijo, nieto, etc.). Ese dato viaja asociado al adulto, no al menor.
En la práctica, esto significa que dar de alta a un menor en el check-in es más corto que dar de alta a un adulto: sin documento que escanear, sin soporte de documento que verificar.
Quién firma
El artículo 4.2 del RD 933/2021 fija el umbral en los 14 años. Por debajo de esa edad, el menor no firma nada: su presencia y sus datos los declara el adulto que lo acompaña, dentro del mismo parte.
A partir de los 14 años, la persona firma su propio parte como cualquier adulto — aunque legalmente siga siendo menor a todos los demás efectos.
Este umbral de firma es distinto del umbral de mayoría de edad. Un chico de 15 años firma su parte, pero sigue sin ser el titular de la reserva ni necesita documento de un tipo distinto al que ya tuviera.
El error más común
Pedir el documento de identidad de un menor de menos de 14 años, o intentar que firme, cuando ninguna de las dos cosas hace falta. No es un problema si se hace de más —un pasaporte de un niño de 8 años no invalida nada—, pero cuesta un tiempo de gestión que no aporta nada al cumplimiento.
Por qué contamos esto
El check-in online de Anotador detecta la fecha de nacimiento del huésped y adapta el formulario: si es menor de 14 años, no pide documento ni firma, y asocia su parentesco al adulto responsable de la reserva automáticamente.